El tráfico ilegal de fauna en peligro de extinción: reptiles

El comercio de especies de fauna y flora silvestres se encuentra regulado por leyes de ámbito diverso que abarcan lo nacional, lo regional y lo mundial. A nivel mundial, CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), es un acuerdo internacional que tiene por objetivo velar porque el comercio internacional de especies silvestres no constituya una amenaza para su supervivencia. El convenio se establece porque es evidente que las regulaciones comerciales locales son insuficientes para proteger a las especies silvestres, dado que el comercio sobrepasa los límites de los países. CITES es vinculante para los países signatarios pero no suplanta a las legislaciones locales; sin embargo, establece un marco al que se deben ajustar las leyes nacionales.


El comercio internacional de vida silvestre genera ganancias multimillonarias, y afecta a miles de especies, que sin protección correrían el riesgo de ser sobrexplotadas hasta la extinción. Aun así, muchas de las especies sometidas a comercio internacional están amenazadas de extinción, en algún grado, lo que resulta paradójico. La CITES regula el comercio de especies silvestres, en peligro o no, y ofrece protección a más de 37.000 especies. Según el nivel de peligro, CITES ha establecido tres niveles de protección que se corresponden con tres apéndices. El Apéndice I corresponde a las especies en peligro de extinción y autoriza comercialización únicamente en circunstancias excepcionales. El Apéndice II incluye especies que no necesariamente están en peligro pero cuyo comercio debe controlarse a fin de evitar que las ponga en riesgo. El Apéndice III incluye especies que están protegidas al menos en un país, el cual ha solicitado la asistencia de las otras partes para controlar su comercio.


A pesar de los esfuerzos nacionales e internacionales para regular el comercio de vida silvestre, el tráfico ilegal es indetenible debido a las jugosas ganancias que genera. El comercio es diverso, desde animales y plantas vivas, hasta sus productos procesados, por ejemplo, en forma de alimentos, artículos manufacturados de todo tipo (desde instrumentos musicales hasta zapatos o suvenires).


El tráfico ilegal de especies en peligro de extinción es quizá la arista más dolorosa del comercio de vida silvestre. Anualmente se sacrifican millones de ejemplares de plantas y animales en peligro para satisfacer una demanda irracional que terminará acabando con ellas. El tráfico ilegal junto con la destrucción del hábitat es capaz de diezmar poblaciones en pocos años.


Para continuar con la serie de artículos sobre el tráfico ilegal de especies en peligro que iniciamos analizando la situación de los mamíferos, ahora expondremos la de los reptiles. Al menos 85 especies de reptiles están en el Apéndice I de CITES, pero no todas son igualmente atractivas para los traficantes.


Tráfico ilegal de reptiles


El mercado ilegal de reptiles se centra en tres tipos de productos: las pieles y caparazones para la industria de la moda y la decoración; la carne, las vísceras y el veneno para el consumo como alimento o con fines medicinales; y los ejemplares vivos para el mercado de mascotas, zoológicos o la reproducción en cautiverio. Los objetos pequeños manufacturados con pieles y caparazones, como monederos, carteras y cinturones, y bisutería son la categoría más frecuente y voluminosa en las incautaciones ilegales, pero, lamentablemente, los ejemplares vivos han comenzado a ser tan frecuentes como las pieles. Es necesario recordar que un porcentaje altísimo de esos ejemplares muere en el transporte o en el almacenaje, antes de llegar a su destino.


El tráfico ilegal de reptiles, en peligro o no, en cuanto a su presencia en los decomisos, está dominado por las tortugas (48%), las serpientes (27%), las lagartijas y lagartos (18%) y los cocodrilos (7%). Aproximadamente 70% de las especies incautadas vivas están incluidas en el Apéndice II de CITES, 18% en el Apéndice I y 4% en el Apéndice III; solo 8% de ellas no están incluidas en algún Apéndice.


Nueve de las 10 especies de reptiles más traficadas como ejemplares vivos son tortugas terrestres y de agua dulce. Según su importancia en las incautaciones tenemos a: Podocnemis unifilis (29%), Geochelone elegans (21%), Cuora spp. (11%), Testudo horsfieldii (9%), Astrochelys radiata (8%), Geoclemys hamiltonii (7%), Testudo graeca (6%), Carettochelys insculpta (3%), Graptemys pseudogeographica (3%) y Uromastyx dispar (2%), la única lagartija del top 10. Una de las razones de la preponderancia de las tortugas en este ranking nefasto es que el precio de un ejemplar se multiplica por 100, y hasta por 1000, desde la captura hasta el comprador final.



El origen de los ejemplares traficados es diverso, pero el destino predilecto, es China (fuente World Wildlife Crime Report), seguida por EEUU. Estados Unidos, varios países de Europa y Rusia son importantes en el tránsito y la distribución de los ejemplares hasta su destino final. Sin lugar a dudas es un problema global.



Podocnemis unifilis (Podocnemididae) - Tortuga de rio de manchas amarillas o Terecay


Es una tortuga de agua dulce nativa de los ríos de la cuenca Amazónica y del Orinoco (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela). Su estado de conservación amerita revisión pero ha sido catalogada por la UICN como Vulnerable (VU) en toda su área de distribución, En Peligro (EN) en el Orinoco y en Peligro Crítico (CR) en el Amazonas. Aunque está protegida por la legislación internacional (Apéndice II de CITES), y también la de muchos de los países en su área de distribución, es preocupante que no se cuente con información actualizada del estado de muchas de sus poblaciones.


Esta tortuga pasa la mayor parte del año en los ríos secundarios (caños) de las cuencas de los grandes ríos y en lagunas, meandros y bosques inundados, y solo se dirige a los grandes ríos durante la época seca, cuando quedan expuestas las playas de anidación. Allí, las hembras son capturadas y los nidos saqueados. Las hembras, más grandes que los machos, pueden llegar a medir 50 cm y pesar entre 9 y 12 kg.


Es una especie sometida a sobreexplotación de los huevos y los adultos en todo su ámbito de distribución, y su carne es más apetecida que la de cualquier otra tortuga de agua dulce. Sus huevos, con alto contenido graso, fueron utilizados tradicionalmente por las poblaciones locales como combustible. Pero además, los jóvenes y neonatos son muy apreciados en el comercio de mascotas por su vistoso caparazón café a verde delineado en amarillo, y las manchas cefálicas amarillas o anaranjadas; sin embargo, esta coloración se pierde parcialmente al crecer.



Geochelone elegans (Testudinidae) – Tortuga estrellada de India


Esta tortuga terrestre se encuentra en tres áreas disjuntas de Asia, que corresponden, muy probablemente a tres poblaciones diferentes: el noroeste de India y sureste de Pakistán; el este y sur de India; y Sri Lanka. Compite en belleza con la tortuga estrellada de Madagascar y lamentablemente, su atractivo la ha puesto en la mira del mercado de mascotas. Su caparazón, oscuro, muy convexo y con placas muy sobresalientes, está decorado con rayos amarillos muy numerosos que radian desde el centro de cada placa. En estado adulto puede alcanzar 25 a 35 cm de longitud, por lo que también puede ser importante como alimento.


Las estimaciones poblacionales a principios del siglo XXI indicaban un tamaño considerable. Sin embargo, la caza ilegal para el consumo local de la carne (aunque en Sri Lanka se considera tóxica) y los huevos, y para el mercado local e internacional de mascotas está creciendo a un ritmo alarmante. En 2014, se colectaron más de 50.000 individuos en una sola localidad en India. Los destinos principales de estos ejemplares son Malasia, Singapur, Tailandia y China, y se sospecha que se envía a Europa y a Estados Unidos a través de Sri Lanka.


La conversión de los matorrales que forman su hábitat natural en huertos y tierras de cultivo pueden empeorar la situación que el tráfico ilegal genera para la tortuga estrellada de India. Aunque la tortuga estrellada es bastante tolerante a las perturbaciones antrópicas, los implementos agrícolas provocan daños considerables en el caparazón de una proporción importante de los individuos. Sobre la base de estas amenazas, los modelos prospectivos indican que ocurrirá una reducción de más de 30% en las poblaciones en las próximas tres generaciones, si se mantiene o incrementa el nivel de perturbación actual. En consecuencia ha sido catalogada como Vulnerable (VU) y está incluida en el Apéndice II de CITES.



Cuora spp. (Geoemydidae) – Tortugas de caja


Este género comprende 12 especies de tortugas de agua dulce nativas del sureste Asiático (India, China, Filipinas, Indochina e Indonesia). Todas habitan en los ríos y riachuelos de hábitats boscosos y húmedos entre los 350 y los 2000 metros de altitud. Son tortugas relativamente pequeñas, si las comparamos con las tortugas estrelladas, y no superan los 20 cm de largo y 1,5 kg de peso. Aun así, la forma extremadamente original de sus caparazones, similar a un baúl, y el colorido de algunas especies, las hace muy atractivas para los coleccionistas de mascotas. Tres de las 12 especies del género se han catalogado como Amenazadas (EN): Cuora amboinensis, Cuora flavomarginata y Cuora mouhotii; y las demás están en Peligro Crítico (CR): Cuora aurocapitata, Cuora bourreti, Cuora galbiniforns, Cuora mccordi, Cuora pani, Cuora picturata, Cuora trifasciata, Cuora yunnanensis y Cuora zhoui. Todas están incluidas en el Apéndice II de CITES.


Todas las especies de Cuora están sometidas a sobrexplotación intensa desde finales del siglo XX, principalmente para su comercio en el mercado internacional de mascotas, aunque también se utilizan como alimento a nivel local. La reducción de las poblaciones de todas las especies se estima entre 30% y 90% en las últimas décadas. Debido a que el tiempo generacional es largo, superior a los 25 años en casi todas, el impacto negativo de la extracción masiva es enorme. La mayoría de las especies de tortugas de caja no cuentan con planes de recuperación poblacional ni con censos sistemáticos, aunque sí se han identificado sitios adecuados para establecer áreas protegidas.



Testudo horsfieldii (Testudinidae) – Tortuga rusa


Esta tortuga terrestre nativa de las estepas de Eurasia y Asia central (Afganistán, Armenia, Azerbaiyán, China, Irán, Kazajistán, Kirguistán, Pakistán, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán) ha sido catalogada como Vulnerable (VU), pero el estado de sus poblaciones no se ha evaluado desde hace varias décadas. Está sometida a un comercio ilegal intenso por la demanda exagerada de ejemplares para el mercado de mascotas en Europa y Estados Unidos. El consumo de su carne en los países nativos es escaso por razones religiosas ya que son considerados animales inmundos. Aunque la captura, el comercio y la cría están reguladas por CITES (la especie está incluida en el Apéndice II), es difícil predecir su futuro de mantenerse los niveles de sobrexplotación actuales.


Es una de las especies más frecuentes en el mercado de mascotas no especialmente por su atractivo sino por su comportamiento amigable y su resistencia a las condiciones ambientales. Puede vivir todo el año al aire libre, siempre en ambientes poco húmedos, y cuando la temperatura baja, se entierra e hiberna. Su caparazón es relativamente plano y redondo para una tortuga terrestre, y a diferencia de otras especies de Testudo, tiene cuatro uñas en cada pata en lugar de cinco. Un rasgo interesante del género es que la cola termina en un espolón córneo. Las hembras adultas pueden llegar a los 22 cm de longitud pero los machos son algo más pequeños.



Astrochelys radiata (Testudinidae) – Tortuga estrellada de Madagascar


Esta tortuga es quizá una de las más hermosas del planeta. Su caparazón, en forma de cúpula, está adornado con líneas amarillas que irradian desde el centro de cada placa, generando un patrón estrellado muy vistoso. Aunque no es la única tortuga estrellada, se diferencia de las demás por su mayor tamaño (unos 40 cm de largo) y peso (hasta 20 kg en los machos), y lo liso del caparazón.


Es endémica de Madagascar y vive en una franja estrecha de bosque seco espinoso a lo largo de la costa suroeste de la isla. Fue muy abundante en otro tiempo, tanto que se podía encontrar a lo largo de las carreteras y llegó a ser un símbolo regional. En la actualidad, puede ser abundante localmente en algunas áreas, pero, en general, sus poblaciones han disminuido de forma alarmante al punto de estar catalogada en Peligro Crítico (CR). En los últimos años, su hábitat se ha contraído a una quinta parte del original, debido principalmente a la deforestación con fines agrícolas, la producción del carbón vegetal y el sobrepastoreo. Por si esto fuera poco, las poblaciones de tortugas estrelladas están sometidas a unas tasas de extracción tales que algunos modelos de probabilidad de extinción predicen que la especie habrá desaparecido en unos 45 años (entre 20 y 100 años). Se estima que se cosechan entre 22.000 y 241.000 individuos al año. Para una especie con un tiempo generacional de más de 40 años, esto es una sentencia mortal, a pesar de su gran longevidad (hasta 100 años).


La especie es capturada principalmente para el tráfico internacional (como mascota, para la cría y por su carne) y para su consumo en restaurantes en el sur de Madagascar y en otros países. Sin embargo, las personas nativas de esta región no las consumen porque es un tabú tocar las tortugas, pero esta tradición está cambiando debido a la inmigración. Aunque la tortuga estrellada está protegida por leyes locales de Madagascar, por la Convención Africana de Conservación (Categoría A), y por CITES (Apéndice I), esto ha sido insuficiente para frenar la extracción y el tráfico ilegal.



Geoclemys hamiltonii (Geoemydidae) – Tortuga moteada asiática


Esta tortuga acuática habita en las cuencas de los ríos Indo, Ganga y Brahmaputra en Pakistán; en varias regiones de India, en Bangladesh y en Nepal. Prefiere las aguas quietas con vegetación densa, pero también se puede encontrar en ríos y embalses. Se caracteriza por su caparazón muy abultado para sus hábitos acuáticos (las tortugas acuáticas tienen caparazones planos más hidrodinámicos) y con tres quillas longitudinales muy evidentes. Su nombre vernáculo proviene de la gran cantidad de manchas blancas o amarillas de su caparazón negro o muy oscuro. Además, su plastrón de color claro está dibujado con rayas y manchas negras. Su coloración vistosa y su tamaño (hasta 40 cm y 5 kg) la hacen una especie atractiva para el consumo y la venta como mascota.


La tortuga moteada se capturaba extensivamente para el consumo local de subsistencia y para el comercio nacional hasta la década de los 80, cuando fue prohibida. Pero a finales de los 90 volvieron a aparecer ejemplares en el mercado de alimentos del este de Asia. Desde 2006 se ha vuelto muy común en el mercado ilegal de mascotas en el este y sudeste de Asia, Europa occidental y Estados Unidos, y sigue incrementando. Desde inicio del siglo XXI se encuentra siempre en el top 10 de las especies de reptiles incautadas.


Las estimaciones del estado poblacional son diversas y poco confiables; se la considera abundante en unas localidades y poco frecuente en otras. En India, en 2012, las poblaciones estaban en buen estado en áreas protegidas de Assam, y extinta fuera de ellas. Mientras que en Bangladesh, las poblaciones han mermado abruptamente en los últimos 20 años, al punto de haber desaparecido completamente en muchas localidades de su distribución original. El balance global en este país es que la especie ha perdido la mitad de población en 40 años, dos generaciones de tortugas.


El área de distribución global también se ha reducido sustancialmente y casi todas las subpoblaciones remanentes están expuestas a sobrexplotación y a la pérdida continuada de su hábitat. Las lagunas que ocupa se modifican para cultivar arroz y para crear asentamientos humanos. A estas amenazas se suma la contaminación de las aguas. En consecuencia, la tortuga moteada se ha catalogado como Amenazada (EN) y está incluida en el Apéndice I de CITES. También está protegida por leyes de fauna en India y Bangladesh. No obstante, las mafias del comercio ilegal son ingeniosas y poderosas para burlar todos los controles.



Testudo graeca (Testudinidae) – Tortuga mora


Es una tortuga terrestre que había en ecosistemas áridos y semiáridos en el área mediterránea: Albania, Argelia, Armenia, Azerbaiyán, Bulgaria, Egipto, España, Georgia, Grecia, Irán, Irak, Israel, Jordania, Líbano, Libia, Moldavia, Marruecos, Macedonia del Norte, Rumania, Rusia, Siria, Túnez, Turquía y Ucrania; y en la islas de Cerdeña, Creta, Malta y Sicilia. Es la especie del género Testudo con la distribución más amplia. En España se encuentran tres poblaciones: la de Doñana, la del sureste (Murcia y norte de Almería) y la de Mallorca. De ellas, solo la de Doñana se considera en buen estado y debidamente protegida. Las otras dos poblaciones están declinando rápidamente, tanto en número de individuos como en su área de distribución. La situación taxonómica de la especie es discutida y se ha propuesto que existen varias subespecies.


La tortuga mora fue utilizada desde la antigüedad y criada para la alimentación. Su caparazón se utilizaba para elaborar todo tipo de objetos, desde utensilios de uso cotidiano y cajas de resonancia de instrumentos musicales hasta joyería. También se han encontrado sus caparazones en antiguas tumbas griegas. Su carne fue consumida extensamente e incluso se criaban ejemplares para este fin. Algunas órdenes monásticas la consumían por su alto valor nutricional y por ser uno de los pocos tipos de carne permitidos en los días de abstinencia.


Actualmente, la principal amenaza para la tortuga mora es la alteración de su hábitat por el urbanismo descontrolado, los incendios y la expansión de las áreas agrícolas. No obstante, la extracción de individuos para el comercio ilegal de mascotas no es despreciable, ya que es considerada tradicionalmente como animal de compañía. El Atlas Rojo de los Anfibios y Reptiles de España la cataloga como Amenazada (EN) debido a que sus poblaciones han declinado entre 50 y 70% en las últimas tres generaciones. A nivel global es Vulnerable (VU). Está protegida por el Convenio de Berna, por la Directiva 1332/2005 de la Unión Europea y su comercio está regulado por CITES (Apéndice II).



Carettochelys insculpta (Carettochellydae) – Tortuga nariz de cerdo


La tortuga nariz de cerdo es sin duda muy peculiar: su cabeza es pequeña y corta, y su hocico pronunciado, con fosas nasales amplias y carnosas, asemeja al de un cerdo. Pero además, su caparazón es blando debido a la ausencia de escudos óseos; y sus patas delanteras son proporcionalmente muy largas y en forma de pala. Es nativa de los humedales y deltas de los ríos del sur de Nueva Guinea (Papúa Indonesia y Papúa Nueva Guinea), y el norte de Australia.


Los adultos y los huevos de la tortuga nariz de cerdo son muy apreciados por las poblaciones indígenas en toda su área de distribución. Pero desde hace unos 30 años, la extracción tradicional y la destinada al comercio internacional han alcanzado niveles insostenibles, especialmente en Nueva Guinea. En Papúa Indonesia, los huevos se extraen de los nidos para incubarlos artificialmente y luego vender los neonatos a los comerciantes ilegales. Es una especie popular como mascota, aunque su mantenimiento en cautiverio es exigente.


A finales de los años noventa se llegaron a colectar casi 2 millones de huevos al año, y esta tasa de extracción indiscriminada se mantiene hasta el presente. Si tenemos en cuenta que cada hembra se reproduce cada dos años (2 nidadas al año) y que la nidada varia de 10 a 25 huevos, el número de nidos saqueados es impresionante. Esta tasa de extracción es especialmente preocupante porque la Papúa Nueva Guinea y Papúa Indonesia representan aproximadamente 90% de la población global. En Australia, al parecer, las poblaciones se han mantenido estables a pesar de la degradación creciente de su hábitat.


Las incautaciones de neonatos y de partes del cuerpo de las tortugas han incrementado en los últimos años, a pesar que la especie está incluida en el Apéndice II de CITES. Las últimas evaluaciones de su estado poblacional y de las amenazas a su supervivencia la han colocado en la categoría de Amenazada (EN) pero podría pasar pronto a En Peligro Crítico (CR).



Graptemys pseudogeographica (Emydidae) – Tortuga mapa falsa


Es una tortuga acuática endémica de Estados Unidos; se encuentra en la cuenca Mississippi-Missouri desde Luisiana hasta Dakota del Norte y Ohio. Se han descrito dos subespecies: G. pseudogeographica pseudogeographica (Missouri, Ohio y ríos de la cuenca alta del Mississippi); G. pseudogeographica kohnii (cuenca baja del Mississippi).


Se parece a muchas otras especies de tortugas acuáticas de América, como Trachemys y Pseudemys, pero se diferencia de ellas por la presencia de una quilla longitudinal central en el caparazón, y también porque suele alcanzar un tamaño menor. Se les da el nombre de tortuga mapa por las marcas que tienen en el caparazón, que son más notorias en los jóvenes que en los adultos.


Algunas poblaciones han sido afectadas por la degradación de su hábitat, la extracción y la mortalidad antropogénica. La subespecie G. pseudogeographica kohnii es localmente abundante en toda su área de distribución y tiene un potencial reproductivo que, en teoría, le permitiría recuperarse relativamente rápido de perturbaciones locales. El estado de las poblaciones de la subespecie G. pseudogeographica pseudogeographica no ha podido establecerse con certeza. Pero, globalmente, se considera que la especie no está en peligro y se ha catalogado como de Preocupación Menor (LC).


Es el único reptil en el top 10 de las incautaciones ilegales que no se encuentra en peligro, todavía, pero se encuentra en el Apéndice III de CITES. Históricamente, era consumida localmente, y en la actualidad existe un comercio creciente en el mercado de mascotas. Ya se han reportado disminuciones de la subespecie pseudogeographica en los principales ríos aguas abajo de la ciudad de Kansas y San Luis (debidas a la contaminación probablemente) y en otras localidades en Missouri (debidas a contaminación, canalización de las aguas, perdida de sitios de anidación, colmatación y tiroteos mal intencionados). También es capturada accidentalmente en actividades de pesca.



Uromastyx dispar (Agamidae) – Lagarto de cola espinosa subsahariano


Es el único lagarto en la lista de las 10 especies más comunes en los decomisos de reptiles. De cuerpo rechoncho, cabeza redonda y pequeña en relación a su cuerpo, hocico chato y cola cubierta de espinas, su aspecto es atemorizante. Su cola es su principal defensa contra sus depredadores. Cuando se cría en cautiverio, es un lagarto tranquilo y fácil de cuidar, por lo que resulta muy atractivo para los amantes de las mascotas. Existen unas 12 especies de lagartos de cola espinosa del género Uromastyx, pero solo dos (U. thomasi y U. aegyptia) se consideran Vulnerables a la extinción (VU).


El lagarto subsahariano es nativo del norte de África, al oeste del Nilo, y presenta una distribución disjunta en tres núcleos. En la porción más occidental se encuentra en la mayor parte del Sahara occidental y Mauritania, y el extremo oeste de Argelia. Otro centro de distribución se encuentra en Adrar des Ifoghas en el este de Mali y áreas adyacentes y se extiende al sur hasta la Montañas Hoggar y al norte hasta el sur de Argelia. La porción más oriental de su distribución incluye el noroeste de Chad y Sudán. Se han reconocido tres subespecies correspondientes a cada centro de su área de distribución. Globalmente, está confinado a las porciones más australes del desierto del Sahara. Es abundante en todas las áreas donde se encuentra, aunque probablemente esté declinando en toda su área de distribución debido a la explotación como alimento y para la medicina tradicional. Aunque podría estar en peligro potencial, no existen evidencias convincentes, por lo que ha sido catalogado como Preocupación Menor (LC). Desde 1994, el número de exportaciones ilegales desde Mali ha crecido de unos 300 individuos al año a 30.000, en 2006. Por esta razón, ha sido incluido en el Apéndice II de CITES.


El tráfico ilegal de vida silvestre está llevando al límite de la supervivencia cientos de especies de animales y plantas. Junto con la destrucción del hábitat es la segunda causa de la pérdida de biodiversidad. Aunque los controles aduaneros son cada vez mayores, el tráfico ilegal está creciendo en todo el mundo. Para los reptiles, el mercado de mascotas es el principal incentivo para el tráfico ilegal. Por más que nos puedan gustar muchas de estas especies, es mejor no ser cómplice de este negocio criminal. La mayoría de las personas desconoce el origen de muchos de los animales comercializados, pero cuando se escarba un poco se descubre que la mayoría no cuenta con permisos legales.


Autora: Zaida Tárano Miranda (Colaboradora Provita Internacional).


Créditos fotos:

Tráfico ilegal de reptiles: World Wildlife Crime Report (United Nations Office of Drugs and Crime – UNODC - 2018)

Podocnemis unifilis: Ruben Undheim via Wikimedia Commons

Geochelone elegans: Jacob.jose via Wikimedia Commons

Cuora flavomarginata: Pełnik, via Wikimedia Commons

Testudo horsfeldii: Nicholasnik via Wikimedia Commons

Geoclemys hamiltonii: Eric de Redelijkheid via Wikimedia Commons

Astrochelys radiata: Bernard Dupont via Wikimedia Commons

Testudo graeca: عباد ديرانية, via Wikimedia Commons

Carettochelys insculpta: Retro Lenses via Wikimedia Commons

Graptemys pseudogeographica: Peter Paplanus via Wikimedia Commons

Uromastyx dispar flavifasciata: Dcastor via Wikimedia Commons


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