Lista negra de vertebrados invasores en Europa



El movimiento de especies de una región geográfica a otra ha ocurrido de manera natural en todas las etapas de la historia del planeta, pero siempre ocurrió paulatinamente, a lo largo de miles o decenas de miles de años, y estuvo limitado por barreras naturales. Sin embargo, en los últimos siglos, y debido a la acción humana, esta migración de especies se ha acelerado en tiempo y en escala al punto que en hoy podemos encontrar especies de una región en otra que no les es propia. Estas especies forasteras reciben el nombre de especies exóticas invasoras. Son especies de cualquier grupo taxonómico que han sido introducidas de forma accidental o intencional en una región ajena a su área de distribución natural, que logran sobrevivir y reproducirse en ese entorno nuevo y colonizarlo.


Las especies invasoras son la segunda causa de pérdida de diversidad biológica, después de la destrucción de los hábitats. Solamente en Europa, un tercio de las especies locales está en peligro crítico de extinción debido a alguna especie invasora. Además del daño biológico, las especies invasoras también ocasionan perjuicios económicos de distinto tenor. Por ejemplo, algunas depredan especies con valor comercial para el consumo humano, sean otros animales y plantas silvestres o cultivos de hortalizas y frutas. Otras causan daños en edificaciones, mobiliario urbano, jardines, artes de pesca, drenajes de agua, riveras de los ríos y medios de transporte acuático, por nombrar solo algunos.

Causas comunes de las invasiones de especies


Las causas de las invasiones son diversas y muchas veces difíciles de determinar. Acciones descuidadas o aparentemente insignificantes pueden llegar a causar grandes males con el tiempo. A gran escala, el traslado de especies para la cría en el lugar de destino, para el consumo humano u otros fines comerciales como la peletería, es una de las principales causas. Tal es el caso de la introducción de especies acuícolas para la cría en piscifactorías; en algún momento, un error en los protocolos de bioseguridad permite que se escapen las larvas o los adultos a los cuerpos de agua naturales y comienza el drama.


La importación y la cría local de especies foráneas para el mercado de mascotas es la causa de la presencia de muchas especies exóticas en sitios insólitos. Con el tiempo, algunas personas se cansan de ellas, no pueden seguir manteniéndolas o repentinamente se sensibilizan y deciden dar “la libertad” a sus mascotas; otras veces, un instante de descuido permite que la mascota escape. A veces el animalito muere, pero otras, encuentra ambiente apropiado y pareja, se reproduce y coloniza. Este es el triste origen de las cotorras argentinas (Myiopsitta monachus) que han invadido los parques y jardines de algunas ciudades en España, causando daños en las infraestructuras y desplazando a las especies locales.


Entre las introducciones de especies exóticas más catastróficas promovidas intencionalmente por el ser humano están aquellas con fines de control biológico de especies locales. Los ejemplos más lamentables se encuentran en regiones insulares como Australia. Aves, como la mina común (Acridotheres tristis), que fueron introducidas para controlar insectos plaga para los cultivos, o mamíferos pensados para controlar roedores, han validado el antiguo refrán que dice “es peor el remedio que la enfermedad”.


Otra causa común de la invasión de especies es el transporte accidental de individuos en cargamentos de otros bienes. Por ejemplo, en las cargas de plantas ornamentales pueden viajar los huevos o adultos de invertebrados y vertebrados pequeños. Esta parece haber sido la causa de la llegada de la rana de johnstone (Eleutherodactylus johnstonei) desde las Antillas Menores, su región nativa, a tierra firme en Suramérica, específicamente a Guyana. Luego fue transportada intencionalmente a otras zonas por los amantes de su canto, y ahora es común en los jardines privados y públicos en algunas ciudades de Venezuela y Colombia.


La liberación o escape de animales en exhibiciones zoológicas es otra de las causas de la invasión de ambientes naturales. Tal es el caso del ganso del Nilo (Alopochen aegyptiacus) que ahora se encuentra en algunos países del norte de Europa. Por supuesto, no pueden excluirse el transporte clandestino de ejemplares por personas individuales y el tráfico ilegal de especies como causas de las invasiones. Las plantas, por ejemplo, son muy fáciles de transportar clandestinamente como semillas. Quizá no lo entendamos, pero acciones muy pequeñas como esta pueden tener consecuencias catastróficas a la larga.


Los vertebrados más preocupantes para la Unión Europea


La Unión Europea ha priorizado las especies de vertebrados invasores que requieren atención urgente por la amenaza que representan para la biodiversidad regional y por el costo económico que generan. Todas estas especies comparten algunos rasgos biológicos que las convierten en colonizadoras exitosas de los ambientes nuevos a los que llegan. Estas características son: gran flexibilidad biológica, esto es, gran adaptabilidad a ambientes nuevos y a ambientes perturbados por la acción humana; dieta generalista (omnívora u oportunista); mayor tamaño que las especies nativas, lo que les confiere ventaja competitiva por los recursos; mayor agresividad en la defensa de territorios, zonas de anidación y descanso que las especies locales; alta tasa reproductiva y ausencia de depredadores naturales. De este modo, cuando alguna de estas especies llega a un ambiente nuevo tiene una alta probabilidad de desplazar a las especies locales. Por lo general, una vez establecidas, estas especies se convierten en plagas difíciles de erradicar. Algunos de los métodos que se proponen para controlar sus poblaciones generan otros problemas y a veces desafían los límites de la bioética.


En el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica, el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea ha creado la Red Europea de Información sobre Especies Exóticas (EASIN), una plataforma que permite conocer la información más reciente sobre especies exóticas notificadas en Europa. En el catálogo de las especies exóticas que generan la mayor preocupación para la UE se encuentran 22 vertebrados: un anfibio, un reptil, cuatro peces, cinco aves y once mamíferos. Aquí las tienes:



La rana toro (Lithobates catesbeianus), foto superior, es una de las 100 especies más nocivas por su impacto ecológico según la UICN. Es nativa de Norteamérica, específicamente de la costa este desde México a Canadá, pero actualmente está presente en muchas regiones del planeta; Europa occidental es la región con la incidencia más alarmante. Fue introducida a inicios del siglo XX para la cría con fines gastronómicos y como mascota. Su escape a ambientes naturales ha sido principalmente accidental, desde los estanques de acuacultura, pero también se han liberado intencionalmente ejemplares que servían como mascotas. Actualmente se puede encontrar en cuerpos de agua naturales relativamente limpios y en aguas polutas a las que es muy tolerante; los canales de agua, ríos y riachuelos son su principal medio de diseminación.


La tortuga pintada, tortuga de orejas rojas o galápago de Florida (Trachemys scripta), siguiente foto, es nativa del sureste de los Estados Unidos y noreste de México. Es una tortuga común en las exhibiciones zoológicas y fue introducida en Europa por su atractivo como mascota. Actualmente está presente, en números alarmantes, en lagunas y ciénagas, y cursos de agua de toda Europa. La principal causa de su invasión ha sido la liberación intencional de ejemplares que fueron adquiridos como mascotas.



La perca sol (Lepomis gibbosus) es un pez de agua dulce originario de América del norte; es muy resistente a aguas contaminadas y pobres en oxígeno, aunque prefiere las aguas claras. Es un pez vistoso y atractivo para la acuarofilia. Se introdujo en Europa en la segunda mitad del siglo XIX y fue liberado intencionalmente como pez para la pesca; aunque no es un pez grande, puede alcanzar los 28 cm y pesar más de medio kilo.


El pez durmiente chino o durmiente de Amur (Perccottus glenii) es nativo de la cuenca del río Amur en Asia. Se asemeja a las percas y puede alcanzar unos 25 cm, aunque es de poco valor para la pesca. Se introdujo en Europa a inicios del siglo XX para exhibición y como mascota. Las poblaciones asilvestradas provienen de ejemplares que escaparon de los sitios de cría o que fueron liberados intencionalmente por los tenedores de mascotas. En la actualidad, se distribuye ampliamente en el centro y este de Europa, y también se ha reportado en España. Se encuentra en ríos, lagunas y embalses, especialmente en aquellos con vegetación acuática abundante, donde llega a ser superdominante o incluso la única especie piscícola.


El pez gato rayado (Plotosus lineatus), imagen de cabecera, es originario del océano Indico y del Pacífico occidental. Es el único vertebrado marino incluido en la lista negra de Europa. Es un pez vistoso y los machos pueden alcanzar los 35 cm de largo. La primera espina dorsal y todas las pectorales liberan veneno potencialmente mortal para el ser humano. A diferencia de las otras especies de vertebrados invasores de esta lista, ha llegado al Mediterráneo por sus propios medios a través del canal de Suez (migración lessepsiana), aunque no se descarta que se haya escapado accidentalmente de acuarios públicos o privados.


El pez pseudo rasbora (Pseudorasbora parva) es un animal de agua dulce originario de Asia, de tamaño pequeño (unos 11 cm de largo) y cuerpo plateado. Fue introducido en Europa a mediados del siglo XX probablemente de manera no intencional en materiales para acuicultura; también se sospecha que se haya introducido clandestinamente. Con el tiempo comenzó a criarse como como cebo o pasto para peces pescables, y se escapó accidentalmente a los ríos. El mayor peligro ecológico de la especie es su alta capacidad de transmitir un parásito intracelular (Sphaerothecum destruens) que afecta la reproducción de las especies locales e incluso puede ser letal.


El ave mina común (Acridotheres tristis), siguiente foto, pertenece al grupo de los estorninos, y es originaria de Asia. La IUCN la ha catalogado entre las 100 especies invasoras más dañinas, un triste privilegio que comparte con otras dos especies de aves. La mina común anida en cavidades en los árboles y en las rocas o paredes de piedra. Se apodera con facilidad de los nidos de los pájaros carpinteros, estén ocupados o no, y luego los defiende con mucha agresividad. Las cavidades de nidificación son en general un recurso muy escaso para las aves y el impacto ecológico es tremendo cuando aparece una competidora tan hábil como la mina común. Se introdujo por primera vez en el Reino Unido en la segunda mitad del siglo XX, principalmente como mascota, y se sospecha que el origen de su invasión al resto de Europa fue la liberación intencional.



El ganso del Nilo o ganso egipcio (Alopochen aegyptiacus) es nativo de África, y habita al sur del Sahara y el valle del Nilo. Se introdujo por primera vez en el Reino Unido a mediados del siglo XVII, principalmente para su tenencia privada; con el tiempo se importaron para exhibiciones zoológicas y de allí escaparon accidentalmente. Actualmente existen poblaciones asilvestradas en varios países del norte de Europa, y se ha visto en otros tan distantes como España, Italia y Polonia.


El cuervo de cuello gris (Corvus splendens) es originario del sur de Asia. El origen de su introducción en Europa es incierto, pero se sospecha que fue transportado clandestinamente. Actualmente hay poblaciones reproductivas en los Países Bajos, y se ha avistado en Bélgica, Hungría, España y Polonia. Además del peligro ecológico que representa, se sospecha puede transmitir el virus que causa la enfermedad de Newcastle, y se sabe que es portador de un criptococo que puede infectar a los humanos.


El pato zambullidor grande o malvasia canela (Oxyura jamaicensis) es oriundo de América, desde Alaska hasta Tierra del Fuego. Fue introducido a mediados del siglo XX en Gran Bretaña para cotos de caza, desde donde se escapó accidentalmente extendiéndose por Europa occidental. El mayor peligro ecológico de esta especie es su competencia e hibridación natural con la malvasia cabeciblanca (Oxyura leucocephala) que está en peligro de extinción (EN).


El ibis sagrado africano (Threskiornis aethiopicus) es un ave originaria de África y Yemen, pero actualmente solo se reproduce en el África subsahariano (excepto en los desiertos de Namibia, Karoo y Kalahari) y en el sureste de Iraq. En la antigüedad se encontraba también en el norte de África pero se extinguió localmente, probablemente debido a la costumbre de momificarlas. Los primeros ejemplares de este ibis se introdujeron en Europa en el siglo XVIII para exhibición zoológica. En el siglo XIX se escaparon accidentalmente algunos individuos y en la actualidad hay poblaciones asilvestradas en España peninsular, Países Bajos, Francia e Italia.


La ardilla de Pallas (Callosciurus erythraeus) es un roedor originario del sureste de Asia. Fue introducida por primera vez en Europa en el último tercio del siglo XX como mascota o para exhibiciones zoológicas; se sospecha que escapó por accidente y que fue liberada intencionalmente. Esta ardilla es una plaga agroforestal en todas las áreas que ocupa, tanto en su región nativa como en las que ha invadido.


La mangosta pequeña asiática o mangosta índica (Herpestes javanicus) es un carnívoro oriundo del sudeste de Asia. Se introdujo en Europa a principios del siglo XX para el control biológico de las ratas, pero ha depredado intensamente muchas especies locales, especialmente aves y sus huevos; además puede ser vector de la leptospirosis o enfermedad de Weil.


El muntiaco de Reeves (Muntiacus reevesi) es un cérvido oriundo de los bosques subtropicales de China y Taiwán. Se caracteriza porque los machos presentan un par de caninos largos a manera de colmillos. Fue introducido en Europa en el siglo XIX para su exhibición en zoológicos y jardines botánicos, de los que escapó accidentalmente hasta llegar a convertirse en una plaga agroforestal en algunos países.



El coipo o nutria (Myocastor coypus), foto superior, es un roedor semiacuático de apariencia similar al capibara sudamericano (Hydrochoerus hydrochaeris) o a un castor sin cola. Es originario del sur de América y fue introducido en Europa a comienzos del siglo XX para la cría en granjas peleteras, desde donde se ha escapado accidentalmente. Se disemina a través de los cursos de agua y sus madrigueras dañan los bancos de los ríos, los diques y los canales de irrigación; además es potencialmente destructivo en los humedales de juncos que tienen gran valor ecológico para muchas especies locales.


El coatí suramericano (Nasua nasua) es un carnívoro originario de los bosques tropicales Suramérica. Fue introducido en Europa para su comercialización como mascota y exhibición en zoológicos. El coatí es una mascota juguetona y amigable cuando es joven pero al crecer puede ser agresiva, especialmente los machos. Por esta razón, muchos ejemplares son liberados al ambiente natural donde causan graves daños ecológicos. Adicionalmente, en algunas áreas, pueden ser reservorio del Toxoplasma gondii, el parásito que causa la toxoplasmosis.


El perro-mapache o tanuki (Nycteurectes procyonides) es un cánido originario del este de Asia, más emparentado filogenéticamente con los zorros que con los mapaches americanos. Fue introducido intencionalmente en Europa en la primera mitad del siglo XX, en la porción europea de la antigua Unión Soviética, para la cría peletera y para la caza. En sus inicios, el plan de cría incluía liberar animales criados en cautiverio a entornos silvestres para obtener pieles de mejor calidad. A estas liberaciones intencionales se unieron escapes accidentales de granjas, zoológicos y jardines botánicos en el resto de Europa.


La rata almizclera (Odantra zibethicus) es un roedor semiacuático nativo de América del norte. Fue introducido en Europa a inicios del siglo XIX, como animal peletero, y liberado intencionalmente en varios países. Actualmente se encuentra en toda Europa, a excepción de España, Italia y otros países del sureste de Europa. Su principal corredor de dispersión son los cursos de agua naturales.


El mapache boreal o racuna (Procyon loctor) es un carnívoro originario de América del norte y central, desde Canadá hasta Panamá. Fue introducido en Europa a inicios del siglo XX por su pelaje, como animal de exhibición en zoológicos y como mascota. Las poblaciones invasoras provienen de animales que escaparon de las granjas de cría y también se sospecha que fue liberado intencionalmente con fines de caza. En España hay poblaciones asilvestradas incipientes en tres comunidades autónomas y una población estable en los alrededores de Madrid.


La ardilla gris del este (Sciurus carolinesis) es un roedor nativo del este de América del norte donde juega un papel ecológico fundamental en la regeneración de los bosques por su capacidad de almacenar y dispersar semillas. Se introdujo por primera vez en Europa a inicios del siglo XIX para exhibiciones zoológicas y como mascota. Las poblaciones asilvestradas provienen de individuos que escaparon o fueron liberados intencionalmente. Su presencia ha puesto en peligro a la ardilla local, Sciurus vulgaris, con la que compite por los recursos y a la que puede transmitir enfermedades.


La ardilla zorro (Sciurus niger) es una especie nativa de América del norte que se parece mucho en su aspecto a la ardilla gris (S. carolinensis) y a la ardilla roja (Tamiasciurus hudsonicus), pero es de mayor tamaño que ellas. Se desconoce cuándo fue introducida por primera vez en Europa, pero se sospecha que el motivo fue su comercio como mascota.


La ardilla listada siberiana (Tamias sibiricus) es oriunda de todo el norte de Rusia y China central. Fue introducida a mediados del siglo XX principalmente como mascota. Las poblaciones asilvestradas provienen de individuos liberados intencionalmente o que han escapado de exhibiciones zoológicas. Se ha mantenido principalmente en bosques urbanos y suburbanos, pero representa un peligro potencial grave para los humanos porque es portadora del agente causante de la enfermedad de Lyme (Borrelia burgdorferi). También es hospedera de varias especies de garrapatas, especialmente de Ixodes ricinus, el vector de la enfermedad de Lyme en Europa. Es una ardilla muy amigable que no huye de los humanos, lo que incrementa las oportunidades de transmisión de enfermedades zoonóticas.


Este es el panorama en Europa, solo para los vertebrados. El reto ahora es diseñar métodos de control que no agreguen más daño al que ya se ha causado al introducirlas accidentalmente o con intención en regiones que no les son propias. Si quieres conocer las 100 especies invasoras más preocupantes a nivel mundial visita la página de la IUCN. Para más información, también puedes revisar el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.


Créditos:

Autora: Zaida Tárano Miranda (Colaboradora Provita Internacional)

Fotos:

Rana toro por Brett Hondow / Pixabay

Tortuga pintada por Sergio Cerrato / Pixabay

Pez gato rayado por Alan Sutton / Seaunseen

Mina común por S. Marko / Pixabay

Coipo por Manfred Richter



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